jueves, 2 de julio de 2015

El estrés y la caseína me han convertido en un minusválido. ¡A los 25 años!

¿Cuántos jóvenes a su alrededor dependen de la renta de un minusválido? ¿Cuántos jóvenes en dos años dejan de caminar, recordar y casi hablar? ¿Cuántos jóvenes quedan casi paralizados en un período tan corto?

Se trata del número mínimo, lamentablemente, pertenezco entre este mínimo.

Sólo tengo 25 años y me enfrento a graves problemas neurológicos. Hace dos años se me empezaron a paralizar las piernas y venían apareciendo también otros síntomas neurológicos – fallos del habla, de la memoria, cambios psíquicos… Poco a poco quedé casi paralizado, no pude ponerme de pie.
Tomaba grandes dosis de medicamentos de corticoides y mis problemas mejoraron notablemente.
Sin embargo, no tanto para poder reincorporarme en la vida normal.
Después de algún tiempo, la enfermedad volvía y hasta empezó a empeorar. Y yo de repente volví allí donde había estado antes: camino muy mal, mi memoria es débil, tengo problema con mantener mis ideas. Cobro la renta de un minusválido y sigo tomando dosis bajas de corticoides. Me he sometido a muchos exámenes neurológicos incluida la punción lumbar, muy desagradable, sin embargo, siempre con el resultado poco claro. No hay duda de que estoy enfermo. Sin embargo, nadie ha podido determinar el diagnóstico preciso. No se puede tratar de un problema hereditario, pues nadie de nuestra familia jamás ha sufrido de problemas parecidos.

Al consultorio del Dr. Jonáš me acompañó mi madre. Si no fuera por ella, no existiría ni esta carta – es que yo mismo no la podría redactar y aunque sí, no tendría mucho sentido. Es que la mejora de mi salud, aunque por fin ha empezado, es un proceso a larguísimo plazo. Sin embargo, estoy agradecido por poder por lo menos dictar el mensaje aproximado a mi mamá. ¡Ya esto es un éxito inmenso!

El Dr. Jonáš escuchó mi relato y el de mi madre y enseguida expresó la hipótesis de la llamada intolerancia a la caseína. No se equivocó. Esta intolerancia realmente me fue detectada por el aparato Salvia. En el caso de este fallo se presenta la beta casomorfina 7 (BCM 7) que es una sustancia que surge de la caseína bovina en algunos individuos. La (BCM7) es agresiva con mi sistema nervioso perjudicándolo igual que mi inmunidad.
La detección EAV descubrió también una cosa extraña de la cual nunca antes había oído hablar – mi cuerpo tiene un defecto de autoinmunidad que se dirige contra mis nervios. Significa que me estoy liquidando a mí mismo. Sueno como una ciencia ficción pero sí puede pasar.
El Dr. Jonáš preguntó por mi estado psíquico antes del inicio de mis problemas. Le conté la verdad de mi carga laboral, relaciones tensas de pareja y estrés fuerte. Y de pronto se presentaron dos activadores fuertes de todos mis problemas de salud – estrés e intolerancia a la caseína. La combinación de estos dos elementos nocivos supuestamente podían causar la activación de la autoinmunidad y mi organismo empezó a destruirse a sí mismo. Comenzando por las estructuras nerviosas.
El órgano contaminado tóxicamente, cuya función se tiene que arreglar antes que nada, es el hígado según los resultados de Salvia. Me parecía paradójico – no fumo, no tomo, ni hemos tenido un alcohólico en la familia, mi alimentación es saludable. Entonces, ¿por qué debería tener desarreglado el hígado? - El Dr. Jonáš nos introdujo brevemente en el problema de la comprensión de los órganos según el pentagrama chino, en el cual se basa todo su método de desintoxicación. La gente que tiene problemas con el hígado suele ser angustiosa y llena de la incertidumbre existencial. Esto puede perturbar y perjudicar su energía. Y yo antes de descubrir que el único valor importante en mi vida era la salud de veras me preocupaba demasiado por todo. Reflexionaba sobre todo, todo me daba miedo…

Ahora estoy tomando los productos LiDren y VelienDren. Forman la base de mi purificación. Los preparados Cran y Nodeg formaban parte de la primera fase de la purificación del cerebro y liquidación de la carga de la casomorfina. En la segunda fase tomaba el producto Metabex, Emo, Stre y MiDren. Cuando termine con esta fase de limpieza, continuaré tomando VelienDren. Pronto me espera el control con el aparato Salvia, detectaremos el estado de mi sistema nervioso central y vamos a ver qué pasa después.
Después de mucho tiempo, el método de la desintoxicación gestionada y controlada por fin me ha dado la esperanza de mejorar notablemente mi estado de salud y vivir sin problemas.
Solía ser bastante escéptico con estos métodos, igual que mucha gente alrededor. Pero si durante años uno padece de un problema que nadie le sabe explicar, tiene deseo de vomitar de todos los medicamentos que debe tomar a diario y el mundo vivo y bullicioso de un muchacho de veinte años se reduce al recorrido interminable de consultorios y chequeos, un día uno se dice: “¡Basta!“ Y empieza a buscar otra solución.
Confío en haber encontrado mi solución en este método. Aunque me espera todavía mucho trabajo, y sin duda vienen también programas de desintoxicación, cuyos resultados positivos no sean tan rápidos como los del primer programa, no me voy a rendir. ¿Qué me da ánimo? Sobre todo la visión de la vida plena en el futuro sin tener que tomar toneladas de medicamentos hasta el fin de mi vida. Y basta tan poco – simplemente atender la desintoxicación cuidadosa.

18/11/2011